
Pues así fue, Dios nos trajo a Daniela. Daniela me impresionó en todos los sentidos y no me voy a resistir a poneros alguna frase suya tal cual.
Daniela esta embarazada de 5 meses, y llamó pidiendo “ ayuda espiritual” ¿ como no voy a pensar que nos la trajo directamente el Espíritu Santo?
El padre de su niña la dio a elegir, o el niño o él, o sea, que abortaba o la dejaba y ella le contesto “ Pues el niño, que hombre puedo encontrar otro pero el niño es mi hijo” y claro, la dejo.
Por supuesto que cuando en su trabajo se enteraron de que estaba embarazada también la echaron, con el agravante de que después de un año y medio estaba sin contrato y por lo tanto, sin indemnización ni paro ni baja maternal.
Ella fue a hablar con un sacerdote, porque según me contó, su madre le había enseñado que cuando uno tiene un problema o preocupación debe de ir a la Iglesia y pedir consejo de un sacerdote ! que importante es la educación! . Pero dio con uno que no la supo acoger, e incluso la dijo “ que si no podía tenerlo que no lo tuviera”. Quiero pensar que se refería a que no debía de haberse quedado embarazada a destiempo, pero aun asi, estuvo muy desafortunado e imaginaros como quedo ella.
Como es una chica sensata ha estado pagando el alquiler y sus gastos con lo que ahorro mientras trabajaba, pero claro, sus ahorros tampoco son eternos y no tenia nada para el niño.
Fui a buscarla a la estación y la lleve a ver nuestro sacerdote. ! que gran regalo del Señor hemos tenido con este sacerdote!. Estuvimos hablando los tres un rato. Me gusto mucho una cosa que dijo : “ He ido a la Iglesia ortodoxa ( ella lo es) pero ahi la gente va a de todo menos a rezar, y yo quiero rezar, asi que prefiero ir a la Iglesia catolica”
Me dejo los pelos de punta. Se emociono y el cura le acerco el paquete de klinexx. La verdad es que no se si lo tenia antes, pero a mi me dio la sensación de que iba preparado con su paquete de Klinexx y su “ kit de primeros auxilios espirituales” , a saber, unos evangelios, un devocionario, un cuadrito de la virgen y agua bendita, pero en este caso Daniela no lo necesitaba. Después ya me retire y los deje solos para que pudiera recibir el sacramento de la reconcialiación y la bendición.
Ella salio feliz, y con me dicen todas “ con una gran paz” la paz de Cristo. Yo estoy segura de que ellas reciben inmensas gracias y mucha alegria, y que en el Cielo hay una gran fiesta por ellas, pero os aseguro que nadie se alegra mas y recibe mas gracias que yo cuando las llevo.
De paso a la salida nos donaron mas de 20 cajas de leche de continuación maternal.
Después fuimos a la oficina y la cogimos los datos para prepararla la canastilla, el cochecito, la cuna, vamos las cosas básicas de niño y de apoyarla dicendola que nunca estará sola, que estábamos aquí para lo que necesitara, no solo material, sino en todos los sentidos.
Ella nos dijo que estaba preocupada porque no sabia si seria una buena madre, ! seguro que lo sera!
Se fue muy contenta, con otra cara, me dio varias veces las gracias y me dijo que estaba impresionada de que hubiera gente que ayudara a cambio de nada. Yo también me fui impresionada, de como es Dios, de como hace las cosas, de como nos cuida, de las ideas que se ocurren para salvarnos, de lo delicado que es...
Y a mí me encantan las historias como ésta y lo bien que las cuentas ¡qué bueno es Dios!
ResponderEliminarNo sé si pegarlo aquí o solo guardar en mi pc la corrección uno a uno, que me cuesta menos, es para el futuro libro:
ResponderEliminarMARTES 21 DE JULIO DE 2009
Daniela, traída por el Espiritu Santo
Pues así fue, Dios nos trajo a Daniela. Daniela me impresionó en todos los sentidos y no me voy a resistir a poneros alguna frase suya tal cual.
Daniela esta embarazada de 5 meses, y llamó pidiendo “ayuda espiritual” ¿Cómo no voy a pensar que nos la trajo directamente el Espíritu Santo?
El padre de su niña la dio a elegir, o el niño o él, o sea; que abortaba o la dejaba y ella le contestó: “ Pues el niño, que hombre puedo encontrar otro pero el niño es mi hijo” y claro, la dejo.
Por supuesto que cuando en su trabajo se enteraron de que estaba embarazada también la echaron, con el agravante de que después de un año y medio estaba sin contrato y, por lo tanto, sin indemnización ni paro ni baja maternal.
Ella fue a hablar con un sacerdote, porque según me contó, su madre le había enseñado que cuando uno tiene un problema o preocupación debe de ir a la Iglesia y pedir consejo de un sacerdote ¡qué importante es la educación!. Pero dio con uno que no la supo acoger e, incluso, le dijo que si no podía tenerlo que no lo tuviera. Quiero pensar que se refería a que no debía de haberse quedado embarazada a destiempo, pero aun así, estuvo muy desafortunado e imaginaos como quedó ella.
Como es una chica sensata ha estado pagando el alquiler y sus gastos con lo que ahorró mientras trabajaba, pero claro, sus ahorros tampoco son eternos y no tenía nada para el niño.
Fui a buscarla a la estación y la lleve a ver nuestro sacerdote. ¡Qué gran regalo del Señor hemos tenido con este sacerdote!. Estuvimos hablando los tres un rato. Me gustó mucho una cosa que dijo: “He ido a la Iglesia ortodoxa (ella lo es) pero ahí la gente va a de todo menos a rezar, y yo quiero rezar, así que prefiero ir a la Iglesia católica”
Me dejo los pelos de punta. Se emocionó y el cura le acerCó el paquete de klinex. La verdad es que no sé si lo tenía antes, pero a mí me dio la sensación de que iba preparado con su paquete de Klinex y su “kit de primeros auxilios espirituales”, a saber, unos evangelios, un devocionario, un cuadrito de la virgen y agua bendita, pero en este caso Daniela no lo necesitaba. Después ya me retiré y los dejé solos para que pudiera recibir el sacramento de la reconciliación y la bendición.
Ella salió feliz, y como me dicen todas “con una gran paz” la paz de Cristo. Yo estoy segura de que ellas reciben inmensas gracias y mucha alegría y que en el Cielo hay una gran fiesta por ellas, pero os aseguro que nadie se alegra más y recibe mas gracias que yo cuando las llevo.
De paso a la salida nos donaron mas de 20 cajas de leche de continuación maternal.
Después fuimos a la oficina y le cogimos los datos para prepararle la canastilla, el cochecito y la cuna, vamos las cosas básicas de niño y luego le recordamos que nunca estará sola, que estábamos ahí para lo que necesitara, no solo en lo material sino en todos los sentidos.
Ella nos dijo que estaba preocupada porque no sabía si sería una buena madre, ¡seguro que lo será!
Se fue muy contenta, con otra cara, me dio varias veces las gracias y me dijo que estaba impresionada de que hubiera gente que ayudara a cambio de nada. Yo también me fui impresionada, de cómo es Dios, de cómo hace las cosas, de cómo nos cuida, de las ideas que se le ocurren para salvarnos, de lo delicado que es...
DIOS OS BENDIGA!
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