
Había dejado a Eulogia después de la primera visita, decidida a abortar. La semana siguiente la llevamos a hacer a una ecografía, Yo en esa no estuve, pero me dijeron que fue la ecografía mas bonita que han visto nunca, que el niño hizo todo clase de monerías ante el ecógrafo. En realidad nadie le llamamos a partir de entonces " niño " sino "nuestra negrita", porque decidimos que tenia que ser niña, y que íbamos a estar locas a ponerla coletitas en un pelo rizadisimo como el de su hermano que al acariciarlo parece de velcro. Todo estaba bien, esa negrita esta muy protegida por Nuestro Señor, tiene mucha gente rezando por ella y parece que ya se nos ha metido a todos en el corazón. La semana siguiente volvimos a verla. Había encontrado un trabajillo, aunque temporal, y seguía convencida de abortar, decía que sus amigas lo habían hecho, y que no pasaba nada, se puso a la defensiva, parecía que empezaba a sentirse molesta ya. Llegamos así al día antes de su cita para abortar, el día 23, viernes, y ninguna de las tres estábamos dispuestas a asumir que íbamos a perder a nuestra negrita y el estado en el que iba a quedarse Eulogia.
Así que, que Dios nos perdone pero dijimos una mentirijilla, la llamamos para decirla que teníamos otro caso en su pueblo y de los juguetes que yo quería dar elegimos un juguete para su niño de 3 años y un peluche precioso para nuestra negrita y nos plantamos otra vez en su casa, esta vez las 3, que nunca vamos las 3 sino de 2 en dos, pero ese día era de las 3. A las 11,30 de la noche, heladas de frío fuimos a su casa, todavía no había llegado y menos mal que alguien nos abrió la puerta del portal. Mientras esperábamos en el descansillo estuvimos riendo y haciendonos fotos con el peluche (que por cierto era una ardilla monisima) Dios estaba con nosotros y lo sabíamos, parecíamos 3 locas ahí tiritando a esas horas, pero locas por Nuestro Señor. Cerca de las 12 de las noche llego Eulogia y nos sentamos, estábamos ya como en casa, yo hasta le puse el pijama al niño. Eran la 1 y media de la mañana y Eulogia no cedía, había decidido abortar y nada la iba a hacer cambiar de opinión. De repente, dice " me estáis haciendo dudar" , nos alegramos tanto!!! Quedamos en hablar por la mañana nuevamente porque su cita era a las 3 de la tarde. Volvimos en el coche rezando el rosario, los misterios dolorosos, ofreciendo por la vida de nuestra negrita. María hasta se durmió, eran las 2 y media de la mañana. Todo estaba en manos de Dios, quedamos en hablarnos al día siguiente.
Yo ofrecí la misa de la por la mañana y llame a tener noticias, pero aun no se sabia nada. Finalmente me llaman ! no había ido a sellar el papel del aborto ! ! no iba a abortar!. !Alabado sea el Señor!.
Seguiré con Eulogia, que todavía hay para mas entradas.

